El set de apertura se planteó como un intenso duelo de golpes planos desde el fondo de la cancha. Fernández intentó buscar profundidad con su drive para incomodar el revés de su oponente y estirar los peloteos, pero Wasser se mostró muy firme en sus desplazamientos y sumamente certero a la hora de contragolpear. Capitalizando de manera quirúrgica un quiebre de servicio en el momento de mayor paridad, Natan logró cerrar la manga inicial por un trabajado 6-4.
Ese golpe psicológico terminó de soltar los mejores impactos de Natan Ezequiel Wasser, quien asumió el protagonismo absoluto en el segundo capítulo. Manteniendo la regularidad con su primer saque y desgastando a su rival con ángulos muy cerrados, el ganador abrió una ventaja tempranera que supo administrar con total autoridad. Sin otorgar fisuras en su juego, Wasser estampó un definitivo 6-3, sellando una gran victoria que lo deposita en la siguiente instancia del cuadro con las expectativas en lo más alto.