El reloj marcaba las 21:30 hs cuando la máxima exigencia de la 1a categoría saltó a la pista principal de El Abierto para dar vida a un choque que prometía paridad absoluta y terminó cumpliendo con creces. En el marco del torneo Francia 2026, Guido Buenvecino debió recurrir a su mejor repertorio de golpes y a una enorme fortaleza mental para inclinar la balanza a su favor ante un combativo Fernando Rojas, sellando un triunfo sumamente valioso por la mínima diferencia en ambos parciales.
El set de apertura se planteó como un ajedrez de alta velocidad sobre el polvo de ladrillo, con los dos tenistas firmes desde la línea de base y cuidando sus turnos de servicio con uñas y dientes. Rojas buscó lastimar de manera constante con impactos planos y profundos, obligando al ganador a esforzarse al máximo en cada desplazamiento. Sin embargo, la templanza de Buenvecino emergió de forma notable en el undécimo juego; con un quiebre quirúrgico y manteniendo la mente fría, logró destrabar el marcador para adelantarse por 7-5.
Lejos de cambiar la dinámica, el segundo capítulo volvió a transitar por los carriles de la paridad extrema y los intercambios extensos. Fernando Rojas no se quedó atrás emocionalmente e intentó forzar el desempate variando las alturas de sus tiros, pero Guido Buenvecino se mantuvo implacable a la hora de cerrar los puntos importantes. Repitiendo la fórmula de la lucidez en los instantes decisivos, el vencedor volvió a golpear en el cierre para estampar otro vibrante 7-5, decorando un resultado final que le otorga el pasaje a la próxima ronda con el ánimo por las nubes.