El polvo de ladrillo de la sede de El Abierto albergaba lo que venía siendo un auténtico partidazo por la exigente 1a categoría de Roma 2026, pero el destino deportivo tenía deparado un final sumamente ingrato. En un choque de alto voltaje técnico y estratégico, Pedro Aguirre Fidelle terminó sellando su pasaje a la próxima instancia debido a que su rival, Juan Cruz La Rosa, sufrió una inoportuna lesión muscular en pleno desenlace del segundo set, viéndose obligado a colgar la raqueta antes de tiempo en una velada donde el tenis de alto nivel pasó a un segundo plano.
La historia se había iniciado de manera muy favorable para Aguirre Fidelle, quien saltó a la pista principal exhibiendo una notable frescura física y tiros sumamente punzantes que desarbolaron el planteo táctico de su oponente en el primer capítulo. Con solidez desde el fondo y aprovechando cada oportunidad, Pedro se adueñó de la manga inicial por un firme 6-2. Lejos de claudicar, La Rosa sacó a relucir toda su jerarquía en el segundo parcial, emparejó los intercambios de igual a igual y forzó un trámite extenuante y repleto de idas y vueltas que estiró la definición de manera inevitable al tie-break.
Fue precisamente en el corazón de ese desempate, con el marcador 3-1 a favor de Pedro Aguirre Fidelle, cuando la alarma se encendió por completo. En pleno peloteo de alta intensidad, Juan Cruz La Rosa sintió una molestia física severa que le impidió continuar compitiendo, obligándolo a abandonar el encuentro ante la desazón del público presente. Más allá del sabor agridulce que genera avanzar bajo estas circunstancias, Aguirre Fidelle plasmó un gran rendimiento en cancha y ya piensa en la siguiente fase del torneo, mientras que desde la organización se espera la pronta recuperación del talentoso jugador lesionado.