El set de apertura fue un verdadero monólogo por parte de Esses, quien saltó a la pista principal con los motores a máxima revolución y una fineza envidiable para buscar los flejes. Marchetti intentó asentarse en la base y proponer los peloteos largos que habitualmente le dan dividendos, pero el ganador no le dio el más mínimo tiempo de reacción gracias a un drive letal y devoluciones sumamente punzantes. Manteniendo una efectividad asombrosa, Damián hilvanó quiebres consecutivos y cerró la primera manga con un inapelable 6-0.
A pesar del duro golpe psicológico del inicio, Juan Antonio Marchetti intentó reordenar sus piezas en el segundo capítulo, buscando variar las alturas de la bola y arriesgando más con su servicio para emparejar el trámite. Sin embargo, la confianza de Damián Esses ya estaba por las nubes; el vencedor contuvo los tímidos intentos de rebelión con contragolpes quirúrgicos y una solvencia admirable para cerrar los games clave. Con un firme 6-2, Esses le puso el broche de oro a una presentación impecable, armando las valijas hacia la próxima fase con el ánimo en su punto más alto.