La máxima exigencia del circuito amateur se citó sobre la emblemática arcilla de El Abierto para la gran definición de la 1a categoría del torneo Roma 2026. En un choque de planetas que ponía frente a frente a dos de las raquetas más calificadas de la competición, Pedro Aguirre Fidelle se calzó el traje de gala y dictó una auténtica clase de tenis estratégico, logrando desactivar por completo los argumentos de un durísimo Gustavo Defilpo para quedarse con el trofeo mayor con una autoridad implacable.
Desde el primer servicio de la jornada, Aguirre Fidelle saltó a la pista principal con una concentración absoluta y una velocidad de piernas envidiable para dominar la línea de base. Defilpo intentó plantar bandera proponiendo peloteos de largo aliento y variando los efectos para incomodar el drive de su oponente, pero el flamante campeón se mostró inexpugnable, encontrando ángulos sumamente punzantes que dinamitaron la defensa rival. Con dos quiebres quirúrgicos en los momentos de mayor presión, Pedro se apuntó la manga inicial por un sólido 6-2.
La ventaja en el marcador no hizo más que soltar el repertorio más lúcido de Pedro Aguirre Fidelle de cara al segundo capítulo, donde manejó los hilos y los ritmos del pleito a su antojo. A pesar de los esfuerzos de Gustavo Defilpo por cambiar las alturas y arriesgar buscando las líneas para ensayar una remontada, la regularidad del ganador terminó por minar la resistencia de su oponente. Sin sacar el pie del acelerador y mostrando una frialdad notable para cerrar los games decisivos, Aguirre Fidelle selló el encuentro con un firme 6-3, alzando los brazos al cielo para festejar una consagración incontestable.