Nadie se hubiera atrevido a pronosticar el desenlace de la gran final de 2da categoría de Roma 2026 tras ver el arranque del partido en El Abierto. Es que la definición comenzó con un monólogo absoluto de Sebastian Lopez Surra, quien saltó a la cancha encendido, barriendo a su rival con un contundente e implacable 6-0 que parecía sentenciar la historia de manera prematura. Sin embargo, el tenis es un deporte de momentos, y lo que parecía una victoria express terminó convirtiéndose en una batalla de proporciones épicas.
El punto de quiebre llegó en el segundo set, cuando Gabriel Kerman logró resetear su mente y encontrar la regularidad que le había faltado. Ajustando sus tiros, variando las alturas y plantándose con una actitud sumamente combativa, Kerman empezó a emparejar el trámite frente a un Lopez Surra que sintió el desgaste del arranque. En un desenlace golpe a golpe, Gabriel se adueñó del parcial por 6-4, llevando la definición de la corona al terreno de la máxima tensión: el Súper Tie-Break.
La definición por el campeonato fue un verdadero juego de ajedrez donde el temple y la cabeza jugaron un rol fundamental. En ese escenario de puro nervio, Kerman capitalizó los momentos clave, arriesgó cuando el partido lo pedía y terminó sellando un agónico 10-7 definitivo. Con esta tremenda victoria, Gabriel Kerman no solo se quedó con el trofeo de Roma, sino que firmó una de las remontadas más espectaculares de la temporada en El Abierto.