Hay trofeos que no se entregan por mera acumulación de buenos tiros, sino por la capacidad de mantener la sangre fría cuando todo el trabajo de un torneo queda reducido a un par de puntos sin margen de error. En una Gran Final de dobles vibrante por la categoría B1 de Francia 2026, la dupla integrada por Manin y Esposito alcanzó la gloria máxima en las instalaciones de El Abierto, superando a una parejísima dupla compuesta por Crespin y Viner que batalló hasta el último aliento en un choque con emociones al límite.
La historia comenzó con un dominio casi absoluto por parte de los a la postre campeones. Entrando con una coordinación impecable y cruzándose con fiereza en la red, Manin y Esposito maniataron la estrategia rival desde el primer juego. Crespin y Viner no lograron acomodar sus devoluciones ni hacer pie ante la presión constante, permitiendo que la pareja ganadora tomara ventajas tempranas y abrochara el primer parcial con un contundente 6-2. La respuesta, sin embargo, llegó en la segunda manga: ajustando el servicio y jugando tiros globados para frenar el ritmo de la red, Crespin y Viner llevaron la definición al límite y empataron la contienda al adueñarse de un dramático tie-break por 6-7.
Con la paridad absoluta y el ambiente enrarecido por la tensión propia de una copa en juego, el veredicto del torneo B1 debió resolverse en la ruleta del Súper Tie-Break. Lejos de amedrentarse tras dejar escapar el segundo set, Manin y Esposito entraron al desempate con las ideas clarísimas: ajustaron la puntería con primeros saques punzantes y atacaron los espacios vacíos para tomar una luz de ventaja decisiva. Pese a los desesperados intentos de Crespin y Viner por acortar la brecha, la pareja campeona sostuvo la ventaja hasta el final y estampó el definitivo 10-7, desatando el festejo merecido y levantando el trofeo de la categoría en una tarde soñada.