La cancha 1 de Ferro fue el escenario de la final de Francia en la octava categoría, donde Nicolás Bramajo impuso condiciones desde el primer punto frente a Diaz Hugo. Con un tenis sólido, preciso y sin fisuras, tomó el control del partido rápidamente y nunca le dio opciones a su rival para reaccionar.
La diferencia se hizo evidente en cada intercambio. Nicolás dominó con profundidad, movió la pelota con inteligencia y mantuvo un ritmo que Hugo no logró quebrar. Cada game confirmó la superioridad del campeón, que jugó con la tranquilidad y la confianza de quien sabe exactamente qué hacer en cada momento.
Con esta actuación, Bramajo cerró una final impecable y se quedó con el título de Francia este 4 de agosto. Una demostración de autoridad de principio a fin que dejó en claro por qué terminó levantando el trofeo en una jornada para el recuerdo en Ferro.