La semifinal de Dobles B1 de Wimbledon tuvo una dupla que consiguió imponer su libreto prácticamente desde el primer punto. Ubilla-Salgado superaron a Manin-Esposito por 6-1 y 6-4 en El Abierto, construyendo una actuación muy completa en la que combinaron solidez desde el fondo, presencia en la red y variantes suficientes para evitar que sus rivales pudieran sentirse cómodos dentro del partido.
El primer set marcó rápidamente las diferencias. Ubilla y Salgado consiguieron manejar los intercambios desde la base y, cada vez que tuvieron la posibilidad de avanzar, ocuparon la red con decisión para cerrar los puntos. Manin y Esposito buscaron modificar el desarrollo, pero nunca lograron establecer una dinámica favorable. El 6-1 fue el reflejo de una dupla que entendió mejor cómo ocupar los espacios y que prácticamente no entregó oportunidades.
La segunda manga presentó mayor resistencia y Manin-Esposito consiguieron mantenerse mucho más cerca en el marcador, aunque el control general siguió estando del otro lado. Cada vez que el partido amenazó con emparejarse, Ubilla-Salgado encontraron una variante diferente: profundidad desde el fondo, cambios de dirección o resolución en la red. El 6-4 terminó de sellar una victoria convincente y el boleto a la gran final de Wimbledon, después de una semifinal en la que supieron jugar verdaderamente como equipo.