Hay encuentros donde la paridad es tan absoluta que la balanza solo se inclina a favor de quien sabe ejecutar con precisión quirúrgica en el margen de un solo punto. En el marco de las semifinales de la 5a categoría del codiciado certamen Wimbledon 2026, los courts de El Abierto albergaban una batalla táctica inolvidable entre Diego Jordan Morales y Damián Esses, resuelta con aplomo por Morales para inscribir su nombre en el duelo decisivo por la corona.
El primer set se convirtió en un ajedrez de alto voltaje desde la línea de base, con ambos tenistas cuidando sus turnos de servicio como un tesoro. Esses buscó incomodar variando la profundidad y las alturas de la pelota, pero Morales respondió con una solidez envidiable desde el fondo y una movilidad notable para cubrir cada rincón de la cancha. La paridad fue tal que obligó a una definición en la muerte súbita, donde Diego Jordan Morales jugó con sangre fría, atacó la bola en el momento justo y logró abrochar un apretadísimo 7-6.
Lejos de decaer tras el trago amargo del desempate, Damián Esses volvió a la carga en la segunda manga y redobló la apuesta, empujando el trámite game a game hasta colocar el marcador en un peligroso 5-5. Sin embargo, en el tramo de máxima presión donde la pelota pesaba toneladas, Morales sacó a relucir su chapa de candidato: metió una devolución quirúrgica para conseguir el quiebre letal y luego sostuvo su saque con puño cerrado para timbrar el
7-5 definitivo. Un triunfo enorme y de altísima jerarquía que deposita a Diego Jordan Morales directamente en la gran final de El Abierto.