El capítulo inicial fue una auténtica batalla táctica en la que ninguno estuvo dispuesto a conceder un solo centímetro. Volpe apostó a pelotas pesadas desde el fondo para incomodar el drive de su rival, obligando a estirar las acciones hasta una vibrante definición en el desempate. Fue justamente en el tie-break donde González sacó a relucir su frialdad: apretó la marca en la red, capitalizó los errores no forzados de Sebastián y terminó adjudicándose el parcial por un apretadísimo 7-6.
El golpe anímico de haber dejado ir el primer set terminó pasando factura en la estructura de Volpe durante el segundo capítulo. Percibiendo el momento justo para dar el estocada final, Ariel González aceleró el ritmo de sus envíos, dominó con el primer servicio y quebró en momentos decisivos para estampar un contundente 6-2. Una victoria con sello de jerarquía que premia la regularidad de González y lo corona en lo más alto de la Quinta en El Abierto.