El arranque del partido fue una auténtica exhibición de precisión por parte de Mouriño. Leyendo a la perfección los saques de Coligionis, devolvió con una profundidad asfixiante que no le permitió a su contrincante armar la palanca de golpeo. Con una efectividad pasmosa en la red y cometiendo un número ínfimo de errores no forzados, Emiliano borró de la pista a Lucas durante el parcial de apertura para clavar un inobjetable 6-0.
Sin embargo, el segundo set trajo consigo una versión mucho más combativa de Lucas Coligionis, quien ajustó el tiro de su derecha y le imprimió mayor elevación a la pelota para frenar el ímpetu de su oponente. El desarrollo se volvió parejo y disputado game a game, pero Emiliano Mouriño jamás perdió la calma: esperó pacientemente su momento, asestó el quiebre determinante en el noveno juego y firmó el 6-4 definitivo. Una victoria impecable que confirma el impecable momento que atraviesa Mouriño en las canchas de El Abierto.