Las finales de alta exigencia no se ganan únicamente con buen tenis, sino con la entereza mental necesaria para no claudicar cuando la marea cambia de rumbo. En una definición no apta para cardíacos correspondiente a la Final de la 2a categoría del torneo Washington 2026, las canchas de El Abierto fueron testigo del esperado triunfo de Adrián Puppulo, quien debió exprimirse al máximo para vencer a un aguerrido Sebastián Ares en tres sets.
El choque por el título arrancó con un Puppulo sumamente afinado en sus esquemas, lastimando con la derecha sobre los flejes y castigando cada vacilación de su rival. Con dos quiebres de distancia y una sobriedad intachable desde la base, Adrián se adueñó del parcial de apertura con un categórico 6-2. Sin embargo, la reacción de Ares no tardó en llegar: Sebastián ajustó la devolución, empezó a meter pelotas profundas y logró igualar la contienda devolviendo la moneda con un idéntico 6-2 en el segundo capítulo.
En el desenlace a diez puntos, donde el margen de error era nulo y la tensión se cortaba con un hilo, Adrián Puppulo recuperó la lucidez táctica en el instante justo. Arriesgando con tiros paralelos y mostrando un temple de acero en las bolas quemantes, Puppulo logró inclinar la balanza a su favor para abrochar el definitivo 10-5. Una victoria consagratoria que le permite festejar el campeonato tras superar un duelo inolvidable.