El inicio del choque fue una lección de contundencia. Mouriño saltó a la pista imponiendo una velocidad crucero inalcanzable, castigando con tiros profundos sobre la línea de fondo y provocando el desequilibrio constante de Herrero. Sin margen para armar su juego, Francisco vio cómo su servicio caía en dos oportunidades seguidas, permitiéndole a Emiliano abrochar el primer set por un holgado 6-1.
Lejos de conformarse con la ventaja, Emiliano Mouriño mantuvo la vara bien alta en el segundo segmento y continuó castigando cada pelota corta de su oponente. Herrero intentó maquillar el resultado arriesgando con tiros paralelos, pero Mouriño respondió con una solidez defensiva envidiable y cerró el pleito con un incontestable 6-2. Una victoria contundente que reafirma su candidatura en el torneo.