Hay finales que exigen mucho más que buen tenis: requieren madera de campeón, serenidad bajo fuego y una fe ciega para reponerse cuando el abismo está a un solo impacto de distancia. En una definición inolvidable disputada en la Sede El Abierto, por la Final de la 2ª categoría del torneo Montreal 2026, Maximiliano Friedlander escribió una página dorada tras remontar un trámite adverso y consagrarse ante un querellante Hernán Martínez.
El encuentro comenzó con un Martínez sumamente afilado desde el servicio y marcando la cancha con tiros pesados que arrinconaron a su rival. Exhibiendo un ritmo de juego altísimo y aprovechando las pocas grietas que dejó la defensa adversaria, Hernán adormeció los intentos de reacción de Friedlander y embolsó el primer set por 3-6 con total justicia.
Sin embargo, en el segundo parcial se desató una auténtica guerra de desgaste donde ninguno regaló el más mínimo centímetro. Apoyado en un despliegue físico encomiable y jugando con el corazón en la mano, Maximiliano Friedlander estiró la definición hasta un agónico desempate, adjudicándoselo por 7-6 para forzar el desenlace. Ya en el súper tie-break, con el envío anímico de su lado, Friedlander soltó la derecha, dominó de principio a fin y selló un categórico 10-4 que le valió el ansiado trofeo y el aplauso cerrado de todo El Abierto.