Hay batallas tenísticas que no se resuelven por quién pega más fuerte, sino por quién descifra antes el rompecabezas táctico que plantea el rival. En el marco de la 6a categoría del certamen Beijing 2026, los escenarios de El Abierto alojaron un cruce sumamente atractivo donde Alejandro Goldsman hizo gala de una lectura de juego admirable para imponerse sobre Hernán Aranda sin necesidad de ceder parciales.
El duelo comenzó con Aranda intentando incomodar desde el fondo a fuerza de pelotas cortadas y tiros con mucho veneno, buscando desequilibrar el balance de su oponente. No obstante, Goldsman respondió con aplomo: ajustó el trabajo de piernas, se adueñó de los momentos álgidos del set y pegó una estocada precisa en el noveno juego para sellar el primer parcial por 6-4.
Con el tablero a su favor, Alejandro Goldsman terminó de afianzar su dominio durante el segundo capítulo. Lejos de replegarse, soltó el brazo con convicción, mantuvo un altísimo porcentaje de primeros saques y le negó cualquier oportunidad de recuperación a un Hernán Aranda que no encontró la rendija para torcer el rumbo. El 6-3 final coronó una faena irreprochable que deposita a Goldsman con la moral bien alta en el cuadro de Beijing.