Hay momentos en los que el destino le reserva un capítulo dorado a quienes pisan por primera vez la gran cita de un torneo. En la esperada definición de la 8ª categoría de Montreal 2026, la pista central de El Abierto fue testigo de un hito inolvidable: en su estreno absoluto en una final, Rodolfo Ángel Riva no solo estuvo a la altura del desafío, sino que terminó alzando el trofeo tras imponerse en un pulso electrizante frente a Juan Pablo Piccioni.
El duelo comenzó con un Riva suelto y decidido, jugando con la soltura de quien no tiene nada que perder. Aprovechando sus saques abiertos y mostrando una precisión notable en los tiros cruzados, logró quebrar la paridad en el instante justo para adueñarse del primer set por 6-4. Sin embargo, Piccioni sacó a relucir toda su experiencia en esta clase de escenarios: ajustó las devoluciones, presionó sobre el revés de Rodolfo y dominó la segunda manga de principio a fin para cerrar un 2-6 que estiró el desenlace hasta el límite de los nervios.
En el súper tie-break decisivo, con la ilusión intacta y la presión al máximo, Rodolfo Ángel Riva se mantuvo firme de cabeza para firmar una jornada memorable. Lejos de acobardarse por el envión de su rival, atacó la pelota con convicción, sostuvo rallies interminables desde el fondo y terminó sellando un 10-7 para la historia. Un triunfo consagratorio en El Abierto que le permite a Riva celebrar su primera final jugada y su primer título en las vitrinas.