Cuando la presión de un choque consagratorio suele paralizar a muchos, para los elegidos se convierte en el escenario propicio para jugar su mejor tenis. En la esperada final de la 6ª categoría, los rectángulos de El Abierto albergaban una batalla de altísimo nivel donde Diego Gabriel Cortez Fernández sacó a relucir toda su clase para doblegar a Germán Rodrigo Falco Arteaga y gritar campeón de forma inobjetable.
Desde la primera bola de la tarde, Cortez Fernández marcó la pauta con un tenis agresivo, fluido y de un control total sobre la pelota. Apoyado en una derecha sumamente hiriente y devoluciones que le quitaban tiempo de reacción a Falco Arteaga, Diego dominó los rallies desde el centro de la pista sin conceder fisuras en su servicio, sellando la primera manga con un lapidario 6-2.
Si bien Germán Falco Arteaga intentó un manotazo de ahogado en el segundo episodio apelando a la garra y buscando variar las alturas para romper la inercia, se topó con un rival infalible. Con aplomo de verdadero monarca, Diego Gabriel Cortez Fernández absorbió los embates, mantuvo la solidez en los momentos bisagra y desató el festejo definitivo tras abrochar un 6-3 inapelable. Un título de punta a punta que consagra su campaña perfecta en el torneo.