Cuando un partido que parecía resuelto con holgura cambia drásticamente de rumbo, el tenis exige una compostura de hierro para no ver cómo el triunfo se escurre entre los dedos. En el marco de la 5a categoría del certamen Beijing 2026, las canchas de El Abierto albergaban una verdadera montaña rusa de emociones en la que Thomas Szeinfain tuvo que sobreponerse a una dura reacción de Federico Chervin para terminar imponiéndose en un cierre electrizante.
El comienzo de la historia fue un monólogo absoluto por parte de Szeinfain. Con una derecha precisa y aprovechando cada segundo de duda de su oponente, Thomas tomó la iniciativa desde el primer peloteo, desarmó el esquema de Chervin y abrochó un incontestable 6-1 que presagiaba un trámite sin contratiempos. Sin embargo, Federico no bajó los brazos: en el segundo parcial ajustó el servicio, empezó a raspar la bola desde el fondo del terreno y logró quebrar en el instante decisivo para llevarse la manga por 4-6 y forzar la definición extendida.
Llegados a la ruleta del súper tie-break, con ambos tenistas entregándolo todo y la tensión al límite, Thomas Szeinfain recuperó la lucidez del inicio. Lejos de dejarse llevar por el envión de su rival, arriesgó con paralelas al fleje, defendió con uñas y dientes los puntos clave y terminó sellando un 10-7 que desató el festejo contenido. Una victoria con todos los condimentos que deposita a Szeinfain en la siguiente ronda tras una batalla memorable.