El inicio de la batalla rozó lo escandaloso por la efectividad mostrada de entrada. Barutta Sosa pisó el acelerador sin dubitaciones, combinando tiros ganadores desde ambos perfiles con devoluciones punzantes que dejaron sin aire la propuesta de su adversario. Ante un Peroni desbordado por el ritmo frenético y sin vías de escape para sostener su servicio, Juan Ignacio abrochó un parcial inaugural perfecto tras encadenar un categórico 6-0.
Aunque en la segunda entrega Franco Peroni logró al menos sacudirse la sequía y anotar en el tablero para intentar meterse en carrera, la diferencia de marcha continuó siendo abismal. Juan Ignacio Barutta Sosa sostuvo la guardia en alto, no aflojó la presión con su primer saque y selló los pasajes clave con extrema suficiencia hasta cerrar la historia con un cómodo 6-2. Una presentación superlativa que envía una clara señal de advertencia al resto del cuadro de Quinta.