El comienzo del pleito mostró a un Garziglia sumamente enfocado y dominador, haciendo daño con envíos pesados desde el fondo de la cancha y aprovechando las dudas iniciales de su rival. Con un juego ordenado y efectivo en las oportunidades de quiebre, Pablo golpeó primero y se embolsó el parcial de apertura por un merecido 3-6. Sin embargo, lejos de bajar los brazos o entregarse al destino, Bernald empezó a edificar su recuperación punto a punto, ajustando la devolución y vendiendo carísima cada pelota en el segundo set.
La paridad fue absoluta en el segundo episodio, pero fue allí donde brotó la garra de Leandro Bernald. Tras quebrarle el servicio a Garziglia en el duodécimo juego para adueñarse de la manga por un agónico 7-5, el envión anímico trasladó toda la tensión al súper tie-break decisivo. En esa ruleta rusa final, Bernald jugó con una frialdad envidiable, arriesgó con su derecha en los momentos límite y abrochó el 10-6 definitivo que desató el desahogo total. Una victoria épica y llena de carácter que consagra su paso a la siguiente ronda en El Abierto.