Sebastian Ares encontró un punto flojo en el juego de Luciano Somoza y no lo soltó más. Ahí estuvo la clave de su triunfo por 7-5 y 6-1 en los octavos de final de la 2ª categoría del Shanghai 2026, el domingo en El Abierto. Ares manejó el partido de principio a fin. Detectó dónde podía lastimar y fue a buscar esa zona una y otra vez, con mucha efectividad.
El primer set fue el más peleado. Somoza aguantó hasta el 5-5, pero Ares tuvo paciencia, se quedó con los dos games siguientes y cerró el 7-5. Después no hubo vuelta atrás: con el set en el bolsillo y el plan ya probado, Ares soltó el brazo y se llevó el segundo por 6-1. Nunca perdió el control del partido.
Llegaba como favorito y cumplió, pero el triunfo vale doble por cómo venía. Dos días antes se le había escapado un partidazo en los cuartos de Estados Unidos, cuando perdió el súper tie-break 12-10 con Fernando Lee. Esta vez no dejó nada para el final y se metió en cuartos sin pasar sobresaltos. Somoza, que en los papeles llegaba un escalón abajo, se despide de Shanghai en su primer cruce con Ares en el Circuito.