El primer parcial planteó un escenario de extrema tensión, con ambos tenistas disputando cada centímetro de la cancha y cuidando celosamente sus turnos de servicio. Zaglul intentó proponer un ritmo incómodo con envíos profundos al fondo, pero De Michele mantuvo la cabeza fría, leyó las fisuras en la defensa contraria y consiguió el quiebre clave en el tramo caliente para adjudicarse el set inicial por un ajustado 6-4.
Liberado de la presión del arranque y con la confianza en alza, el desarrollo del segundo set mostró una superioridad abrumadora por parte de un Dante De Michele intratable. Con saques punzantes y subidas oportunas que anularon cualquier intento de reacción de Guido Zaglul, De Michele firmó un lapidario 6-1 que sentenció el pleito con absoluta autoridad en los courts de El Abierto.