Hay partidos que no se ganan pegándole más fuerte a la pelota, sino sabiendo cuándo desacelerar y cambiarle la dirección al juego. Bajo esa premisa se construyó el triunfo de Fernando Lee en las canchas de El Abierto, quien por la 4a categoría de Queens 2026 destrabó un verdadero partidazo frente a Damian Esses. El cruce se definió por detalles milimétricos y por la enorme capacidad del ganador para absorber los momentos de presión cuando el rival amenazaba con emparejar la historia.
El libreto del set inicial mostró a Esses intentando imponer condiciones desde el vestuario con un juego pesado desde el fondo, buscando desgastar el revés de Lee. Sin embargo, Fernando aguantó el ritmo con un excelente juego de piernas y empezó a lastimar con sutiles pelotas cortas y contragolpes que descolocaron por completo la estrategia de su rival. Al sostener una regularidad asombrosa en los momentos clave, Lee aprovechó un bache en el servicio de Damian para clavar el quiebre definitivo y llevarse el parcial por 6-3.
La segunda manga subió la temperatura del encuentro, con un Damian Esses herido que salió a quemar las naves metiendo presión en la red y buscando las líneas. Lejos de entrar en pánico por la embestida, Fernando Lee se vistió de bombero, enfrió el trámite extendiendo las transiciones y manejó las alturas a su antojo. En el noveno game llegó el zarpazo letal: Lee leyó a la perfección un saque corto, rompió el servicio de Esses y, con total autoridad en su propio turno, bajó la persiana con un definitivo 6-4 para meterse en la siguiente fase con el traje de estratega bien puesto.