Las semifinales de la categoría 6ª de Francia ofrecieron uno de los partidos más memorables del torneo. En las canchas de El Abierto, Damián Esses necesitó 3 horas y 20 minutos para superar a Nicolás Montero por 6-7, 7-5 y 10-6, en un duelo que exigió al máximo el físico, la concentración y la fortaleza mental de ambos jugadores. El premio para el vencedor fue un merecido lugar en la gran final.
El encuentro comenzó con una paridad absoluta. Ninguno de los dos lograba despegarse en el marcador y cada game se transformó en una verdadera batalla. Montero consiguió quedarse con el primer set en un ajustado tie-break, aprovechando mejor los puntos decisivos. Sin embargo, Esses no perdió la calma. Con paciencia y una enorme determinación, fue recuperando terreno hasta inclinar un segundo parcial igual de exigente por 7-5, llevando la definición al super tie-break.
Con más de tres horas de desgaste acumulado, el desenlace fue una prueba de resistencia. Ambos siguieron intercambiando golpes con intensidad, pero Damián encontró un resto de energía en el momento justo. Más firme en los puntos importantes y con una gran claridad para administrar la presión, terminó imponiéndose por 10-6, cerrando una auténtica maratón tenística. Una victoria construida con carácter y perseverancia que lo instala en la final después de protagonizar uno de los mejores partidos de Francia.