Maximiliano Friedlander comenzó su participación en Shanghai con una victoria contundente, de esas que dejan poco espacio para la discusión. En la primera ronda de la 2ª categoría, disputada en El Abierto, superó a Alex Krauss por 6-2 y 6-0. Para Alex era su debut en el circuito y, aunque por momentos mostró cosas interesantes, se encontró con un rival que no estaba dispuesto a regalar absolutamente nada. Maxi jugó con la seguridad de quien sabe cómo aprovechar cada oportunidad y terminó construyendo una diferencia mucho más amplia de lo que algunos pasajes del encuentro podían sugerir.
Krauss tuvo sus momentos. Se animó a jugar, mostró algunos golpes que dejaron buenas sensaciones y llegó a plantear situaciones en las que parecía tener posibilidades de sumar algún game más. Pero cada vez que asomaba una oportunidad, Friedlander encontraba la manera de cerrarle la puerta. El 6-2 del primer parcial reflejó esa diferencia de eficacia: Alex intentaba meterse en partido, mientras Maxi resolvía los momentos importantes sin darle demasiado margen para crecer.
En el segundo set, Friedlander fue todavía más contundente. No aflojó, mantuvo la concentración y terminó llevándose los seis games para completar el 6-0 definitivo. Maxi no necesitó hacer demasiado ruido para imponer su tenis: simplemente fue más efectivo de principio a fin. Para Krauss quedó la experiencia de un primer partido exigente, con algunos destellos que seguramente podrá desarrollar en sus próximas presentaciones. Para Friedlander, en cambio, fue un estreno sin sobresaltos y una clasificación a la siguiente ronda de Shanghai con la confianza bien arriba.