Si a mitad de partido te decían que Rodolfo Angel Riva iba a ganar, te reías. Iba 6-0 y 2-0 abajo contra Tomas Lerner, y Riva ya parecía resignado, como el que empieza a pensar en la ducha. Pero ganó un game, uno solo, y con eso se le fueron los nervios. Desde ahí el partido fue otro: terminó llevándose los octavos de final de la 8ª en el Estados Unidos 2026, en El Abierto, por 0-6 6-4 [10-6].
En los papeles, Lerner era claro favorito. Además, ya le había ganado en el único cruce anterior, 6-4 6-1 por los 16avos de Wimbledon en julio, y el primer set parecía confirmar todo eso. La diferencia es que Riva viene con buen ritmo: hace poco salió campeón en Montreal y el día anterior había ganado en Shanghai, también en súper tie-break. Cuando se soltó, se le notó todo eso. Dio vuelta el segundo set 6-4 y en el súper tie-break no le tembló el pulso.
Es un golpe con todas las letras y además saldó la cuenta con Lerner, que venía de dos derrotas seguidas en 7ª y otra vez se fue con las manos vacías. Riva sigue en carrera en el torneo, con una lección que le sirve para lo que viene: aunque vayas 6-0 y 2-0 abajo, todavía queda partido.